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Entrevista de Nancy Azpilcueta y Daniel Raddi a Ricardo Vallarino

El partido Encuentro Popular, liderado en Ituzaingó por el concejal Ricardo Vallarino, definió su rumbo político en el orden nacional. Anunció que su sector apoyará la candidatura del radical Ricardo Alfonsín en un marco de construcción de “un frente programático”, según lo confirmó en diálogo exclusivo con los conductores del programa RadioTerapia, que se emite por FM Oeste (Haedo – 106.9 MHz), los sábados de 9.00 a 11.00 de la mañana.

En una extensa charla sobre temas locales y nacionales, Ricardo Vallarino, férreo opositor al rousselotismo durante la década del 90, también cuestionó a su ex socio político, Martín Sabbatella, de quien espetó: “Me alejó una decisión, una visión de la política, que yo digo a veces es como la vida. El otro día lo sintetizó bien una amiga, María Matilde Ollier, que escribió en Enfoques un artículo y que acaba de escribir un libro sobre la Provincia de Buenos Aires. Ella plantea que el problema es de los dirigentes y la perpetuidad”.

El edil por Ituzaingó también fue implacable con el matrimonio Kirchner, pareja gubernamental a la que calificó de absolutamente corrupta. “La diferencia entre Carlos Menem y los Kirchner es que Menem cobraba peaje, y estos señores se quedan con las cosas. Primero su patrimonio, que no lo puede explicar, es una vergüenza lo que han hecho, comprando tierras a valor de un peso con cincuenta y después, patrimonialmente no la pudieron justificar al valor de mercado que tenía”, resaltó Ricardo Vallarino, quien tiene mandato como concejal hasta el año 2013.
por Nancy Azpilcueta y Daniel Raddi

Hacía mucho tiempo que no conversábamos a fondo sobre varios temas políticos de actualidad…

Tenía muchas ganas de venir, porque sigo por Internet toda la problemática que van planteando desde el programa y la web, y me parece que esa mirada se necesita en la sociedad argentina, una mirada que tenga que ver con lo cotidiano pero a la vez que tenga que ver, que apunte a las cuestiones estructurales, así que es un gusto estar aquí, porque yo creo que las soluciones no son de corto plazo en ningún aspecto, ni en la vida personal, uno debe tener siempre una mirada … Cuando construyes una familia uno mira para adelante y es lo que da continuidad a las cosas ¿no? Me parece que cuando uno está en el día a día, a veces uno se confunde. Yo siempre digo que la política es como la vida de una célula de la sociedad, más chica, una familia y con esto no quiero decir la familia tradicional, pero las vinculaciones y las relaciones afectivas. A veces los fracasos se dan por esa mirada cortita y en las sociedades se dan más o menos igual…

Que creo que eso fue lo que nos pasó a los argentinos con la Alianza ¿no?...Vos fuiste parte de esa historia y, a lo mejor se hizo más pensando en cómo ganarle a… que en un proyecto nacional, digo, a lo mejor lo tenían, pero no lo supieron implementar y después vino todo el desbarajuste…

Sí, yo creo que sí, ese fue un elemento importante, pero el elemento central para mí fue la salida de la convertibilidad. Nosotros, creo que la Alianza pagó el no querer salir de un modelo del que la sociedad argentina no quería salir y la Alianza no se atrevió a salir, a poner la moneda argentina en el justo valor que tenía que tener. Hablábamos también de lo que está pagando Mujica. Uno podrá estar de acuerdo o no con la política de Mujica, pero es un dirigente distinto, porque no teme perder los costos que en el corto plazo a veces uno paga por tomar decisiones que en realidad corrigen el rumbo o miran, o tienen una intención de corregir el rumbo en un mediano y largo plazo, y en el corto plazo bueno, se paga un costo pero para eso uno es dirigente. Dirigente es llevar una idea para comenzar a llegar hacia un lugar, y a veces la cultura –yo me acuerdo, hablando de la Alianza- cuando había que cambiar al Ministro de Economía, yo tuve en mi poder cinco encuestas que daban que el 80 por ciento de la sociedad argentina quería a Cavallo como Ministro, un año después el 95 por ciento lo quería colgar en la Plaza de Mayo…

El “¡Que se vayan todos!”, y no se fue ninguno, eso es lo más grave…y hoy sigue dando charlas de economía y lo siguen entrevistando en la radio…

Bueno, me parece que eso nos deja una enseñanza que como sociedad y como dirigentes debemos aprender de esas experiencias, así que, después, sin dejar las responsabilidades de los dirigentes, tanto los máximos como los dirigentes intermedios, en los cuales yo era parte, pero me parece que… Siempre doy un ejemplo: la soja, que es el principal bien exportable que tiene la Argentina, en el año 2000 valía exactamente lo que hoy se paga por la retención, es decir el valor en dólares de la soja es lo que hoy se le retiene a un productor es el valor al 100 por ciento. Pero bueno, creo que esa es una experiencia y yo creo que de las experiencias, tanto positivas como negativas hay que aprender y reformular una estrategia para sacar a Argentina de donde está.

Antes de entrar específicamente en Ituzaingó, ¿Extrañás a Morón?

No, no….Ustedes saben que…

¿Las peleas políticas que había en Morón? ¿O es que teníamos un protagonista muy grande como Rousselot que comparado con la figura de Descalzo marca diferencia?

Me parece que no, me parece que fue buena la decisión de los distritos, me parece que fue una decisión acertada. El motivo siempre va a ser cuestionable, o no, a veces las intenciones no son las mejores, pero los efectos son buenos. Ustedes saben que yo era un dirigente de la fuerza que venía en reemplazo y tomé la decisión de, en vez de modificar mi domicilio real, no… yo adopté a Ituzaingó como mi patria chica, yo soy de La Boca, pero cuando vine acá crecieron mis hijos en Ituzaingó, yo quiero a Ituzaingó y no extraño a Morón .

¿Qué te alejó de Martín Sabbatella?

Me alejó una decisión, una visión de la política, que yo digo a veces es como la vida. El otro día lo sintetizó bien una amiga que escribió en Enfoques un artículo, María Matilde Ollier, que acaba de escribir un libro sobre la Provincia de Buenos Aires, y ella plantea que el problema es de los dirigentes y la perpetuidad. Yo creo que lo que me alejó del proyecto…la amistad sigue, no igual que antes pero sigue, creo que después de todo el proceso de 2005 en adelante, donde nosotros queríamos enfrentar; nosotros fuimos invitados a ser parte del proyecto de Néstor Kirchner y le dijimos que no, y esa decisión no la mantuvo todo el Encuentro Popular y creo que la línea divisoria se dio por esta concepción de la perpetuidad en el poder, que padecen muchos dirigentes de todos los partidos, esta idea de que terminan el mandato y siguen viendo para dónde voy; algunos con buenas intenciones en cuanto a que les falta hacer cosas y bueno, un mandato o dos, puede ser, ya más no. Entonces me parece que mi diferencia entre Sabbatella y mi concepción es que yo no tengo una idea de perpetuidad en el poder, porque creo que el poder se ejerce, pero también hay que poner un punto final para renovarlo.

Pero ¿ser concejal no es tener poder?

No, yo creo que los cargos legislativos tienen más una función de representación del debate que una función tal cual da el sistema presidencialista…

A ver, perdón, pregunto concreto ¿aceptás que un legislador sea nacional, provincial o municipal esté 25 años en una banca?

No, no…Yo he sido legislador muchísimos años, pero también estamos promoviendo y desarrollando figuras y creo que también esto tiene un ciclo pero, lo que se expresa claramente en la función legislativa no es tanto, sino en la función ejecutiva.

¿Crees que sería sano entonces acotar los mandatos a uno o dos períodos como máximo?

Bueno, yo como legislador provincial, como senador de la Provincia presenté un proyecto que decía que todos debemos someternos a dos mandatos consecutivos y no más, me parece que eso sería bueno…

¿Algo así como la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires?

Claro, porque aparte tiene una contradicción el orden institucional de la provincia: no se lo permite al gobernador, pero se lo permite a todos los demás. Yo creo que sería bueno, yo estoy por mi segundo mandato consecutivo de concejal y creo que no debo renovar más. Creo que bueno… esto también tiene que ver con un sistema político en Argentina que, se piensa que sólo desde el cargo institucional se puede hacer política y yo no creo eso, y a su vez creo que los que pasamos por la función pública como legisladores o como hombres del ejecutivo podemos aportar al desarrollo de la política, de los partidos, de los problemas de la Argentina desde otro lugar y bueno, me parece que eso es sano. Así que yo estoy trabajando con esta idea de darle punto final a la cuestión de la perpetuidad en las funciones, por lo menos.

¿O sea que te jode que Descalzo vaya de nuevo como intendente por tercera o cuarta vez?

Sí, sí… sería la quinta ya. Me parece que esto debe de terminar porque creo que básicamente no es sano, ni para uno es sano en ese aspecto. Así que bueno, y esa decisión de Sabbatella de ir con el kirchnerismo, con el partido justicialista, abandonó un principio que era fundante de nuestra relación y de la relación política que construimos, porque yo no entiendo cómo puede acompañar a gente que sostiene que roban y hacen, entonces el robar y el hacer, por ahí por la época del noventa cuando él era muy joven y yo era un dirigente ya más grande, eso nos unió; yo creo que eso Sabbatella lo dejó. Tiene como dos miradas o dos varas, una en el orden local que también está en algunas cosas bastante cuestionada, y otra en el orden nacional. Fíjense que el otro día, en el Concejo Deliberante el concejal del Sabbatellismo en Ituzaingo, vota una rendición de cuentas escandalosa, vergonzosa y la vota, pero además vota un presupuesto que no existía como presupuesto, porque tenía en su cláusula que el intendente podía cambiar permanentemente de partidas, y que el abandono, me parece que la cosa más profunda que yo tengo como diferencia con todo el grupo político que conduce hoy Morón y su proyección nacional, es que ellos abandonaron este principio de que no se puede robar y hacer, digo, por lo menos justifican a quienes lo hacen y a mí me duele mucho eso.

¿Estás diciendo que los Kirchner roban?

Bueno, eso está claro que este es uno de los gobiernos más corruptos que ha tenido Argentina…

¿Te parece?... ¿Más que el de Carlos Menem?

Sí, yo creo que supera al de Carlos Menem, la diferencia entre Carlos Menem y los Kirchner es que Menem cobraba peaje, estos señores se quedan con las cosas. Primero su patrimonio, que no lo puede explicar, es una vergüenza lo que han hecho, comprando tierras a valor de un peso con cincuenta y después, patrimonialmente no la pudieron justificar al valor de mercado que tenía, pero bueno; los testaferros y todas estas cuestiones, los Eskenazi con YPF, la famosa valija que llevaba el Secretario de Transportes todos los días a Olivos, que se certifica en el crecimiento de un patrimonio que hoy no pueden explicar; no pueden aclarar qué pasó con los fondos de Santa Cruz, pero bueno, Ustedes ven las licitaciones…. Esta licitación que yo les decía fuera de micrófono: se pavimentaron 52 cuadras, se pagó por el hormigón a 80.20, que es un hormigón objetivo, digamos, no es que haya una diferencia de cómo estaba el suelo, es el hormigón que puede comprar cualquier vecino pero, el metro de hormigón armado el municipio lo pagó en el 2009 a 202. 50…El día de la rendición de cuentas, hace cuatro miércoles, yo llamé a cuatro empresas a la mañana y estaba entre 85 y 90 pesos… ¿Por qué pasa esto? Porque esta licitación viene enlatada, vienen cuatro empresas, licitan diseñadas por el Ministro de Obras Públicas y de Infraestructura y, los intendentes en algunos casos tienen retorno, y en otros casos con tal de tener la obra, miran de costado. Por eso terminan después, la gente de Nuevo Encuentro, votando la rendición de cuentas, porque bueno, yo no soy concejal en Morón pero quisiera ver cómo se pagó el asfalto, porque el procedimiento no sólo es en Ituzaingó, es en todo el territorio.

Y es universal eh… en México pasa exactamente igual. Allá se le denomina “diezmo” para los alcaldes, funcionarios de obras públicas y otros, y todos ganan, incluido el pueblo porque termina teniendo una obra necesaria…

Y aunque en algunos casos no lo acepten, yo no puedo entender, no me entra en la cabeza que en el caso de Sabbatella pueda aceptar una cosa así, sí mira para el costado, y eso es grave.

No bueno, se puede pecar por omisión o por acción. Ahora ¿estamos hablando del mismo Descalzo que ayudó a destituir a Rousselot por el tema de las cloacas en 1988, no? El hombre que levantó el dedo, que era presidente del Concejo Deliberante y que tiró abajo el gran negociado de otro gran "ladri" como Mauricio Macri…

Así es. Ustedes saben que los hospitales del Bicentenario y otra gran cantidad de obras las sigue haciendo Macri, con el grupo Socma, a través de sus parientes y sus primos, que no pueden justificar cómo han formado estas empresas, trabajan con el gobierno, todo es una pantalla, porque los negocios siguen existiendo entre los Macri y los Kirchner.

Entonces, aunque la pregunta sea muy dura ¿la gente en Ituzaingó es muy estúpida, que sigue votando a quienes le roban?

No, yo creo que no. Bueno, me parece que los resultados electorales tienen varias causales, yo creo que sí todos tenemos responsabilidades en las cosas que pasan y cómo pasan. Primero, los proyectos opositores han sido débiles, digamos, no se han podido sostener y creo que esta es una primera responsabilidad que yo asumo, porque la debilidad de un proyecto, la falta de continuidad en las políticas públicas; gente que piensa más o menos lo mismo y que quiere ejecutarlas, me parece que es un principio que funciona. La segunda cuestión, es la crisis del 2001, el Partido Justicialista la genera y la paga en ese momento el Radicalismo, el FREPASO, el socialismo que estaba, también estaba la gente de la Coalición Cívica, todos esos estábamos… Algunos se quieren olvidar, yo no reniego de dónde estuve, no me da vergüenza decir que estuve en un proyecto cuyo presidente fue Fernando de la Rúa y bueno, nos equivocamos, pero lo digo, no lo niego, en eso sí hay muchos dirigentes que lo esconden y me parece que está mal, hay que asumir la responsabilidades. A mí me duele mucho cuando hay gente que necesitó y quiso, y llegó en función de un armado político y después lo quiere ocultar, o lo esconde debajo de la alfombra…

Te pongo este ejemplo: escuchar a Nilda Garré cuestionando a la Alianza, realmente me provoca cierta náusea…

Si bueno, fue una dirigente importante. Me parece que esa debilidad juega, producto también de la consideración de lo que yo digo, la responsabilidad del Partido Justicialista en la crisis del 2001. La tercera cuestión es el uso del aparato del Estado que hace el Partido del Gobierno en la Argentina, el concepto de gobierno y partido no está diferenciado, y ni siquiera hay un concepto que es operador, que el concepto de la gobernanza, que significa que un partido tiene que diferenciarse del estado y las acciones de gobierno y, las políticas de estado deben continuar independientemente de quién gane, entonces acá hay una asimilación entre Partido y Estado y eso hace que ante una elección, ante un hecho de definición de posicionamientos en el momento que la voluntad popular se debe expresar, todo ese aparato lo estructura un partido y eso es grave para la cuestión institucional, entonces, esto y algunos elementos más, generan que el que detenta y maneja el Estado, se le hace muy difícil poder modificar, sobre todo en las ciudades del conurbano. Fíjense, cuáles son las ciudades que han cambiado de signo o de intendente post crisis, Una ha sido Morón, que fue parte de la Alianza, y otra ha sido San Martín que también fue parte de la Alianza. Los dos intendentes, inmediatamente por esta cuestión que yo planteaba de la perpetuidad, enseguida se acomodaron en el nuevo esquema u orden político, sostuvieron su pertenencia; García de Vicente López también, exactamente con el mismo método. Entonces, el manejar la estructura del estado se hace muy difícil. Yo digo hoy enfrentar a Sabbatella en Morón, con todo el aparato del Estado, el aparato nacional apoyándolo se hace muy difícil. A nosotros se nos hace muy difícil plantearlo. Te contaba el otro día, el bloqueo informativo que tenemos nosotros, la oposición en el conurbano, si uno la mirara y le preguntara a la gente y le preguntara si existe oposición, hay gente que dice que no, porque no tenemos llegada ni siquiera en los diarios que ellos critican… Uno ve el suplemento local de un diario importante y parece Disneyworld, Morón, Ituzaingó y Hurlingham no hay problemas, sólo hay gobiernos que inauguran cosas; de cuando en cuando, cuando no se puede sostener más, aparece algo… Pero lo cómico es que los propios dirigentes que sostienen esto, critican a nivel nacional el tema de los monopolios. El por qué tiene varias cuestiones. Es muy difícil pararse en el conurbano con una propuesta opositora, es muy difícil sostenerla, permanentemente los intendentes cooptan voluntades de dirigentes políticos. Ustedes miren los ejecutivos, los Concejos deliberantes de Hurlingham, de Morón y de Ituzaingo y hay cooptación permanente de personas y cuando uno recorre las historias ve cómo ha funcionado, entonces evidentemente, con una oposición que no logra articularse, no digo como una sola expresión, pero por lo menos los grupos más afines le damos un “changüí” adicional.

Hablabas de Estado-Partido, la misma cosa. ¿Tú crees que se pueda cambiar en Argentina este maridaje que en otros países, como en México, costó pero se empezó a desprender? Yo te hablaba de la sana distancia que fue una frase que se nos metió mucho para que entendiéramos que una cosa es el partido y otra es el gobierno ¿Aquí se podrá hacer algo similar?

Bueno, si yo no creyera eso, no estaría aquí, no haría política. Creo que es difícil una cultura, porque esto tiene más que ver que con la cuestión estrictamente partidocrática, me parece que tiene que ver con una cultura argentina y con una historia argentina. La Argentina tiene una tradición caudillesca, de liderazgo, de salvadores y eso complica mucho, porque en general hay una visión adolescente de la realidad y, cuando uno es adolescente rápidamente traslada los problemas a los demás, no asume los problemas propios: nadie votó a Menem, nadie votó a De la Rúa, y nadie se hace cargo de las cosas que se votaron y me parece que ahí está la función de los dirigentes. Por eso digo, no quiero negar mi historia ni mi pasado, no sólo por un problema de coherencia personal sino también porque los dirigentes tenemos una acción pedagógica…

Y aparte habemos periodistas con memoria, todavía…

Han quedado pocos, pero yo no me quiero poner en la posición de juez, sino pensar cómo resolvemos este problema de adolescencia de la sociedad argentina, y cómo podemos pensar cuál es la respuesta a los problemas estructurales de la Argentina, y en eso viene el futuro para mí, y ahí es donde yo creo que uno debe poner sus energías. Hay gente que vive mirando al pasado y yo permanentemente veo… el pasado es maestro, enseña, es el magíster de la vida de las personas y de las sociedades, pero la energía, la inteligencia, la capacidad, la pasión, todas esas cosas que tiene cualquier actividad humana, pero que en la política me parece que son indispensables, hay que ponerlas en el futuro. Ahora hay que pensar en el futuro de la Argentina y de sus ciudades.

¿Cuál es el futuro político de Ricardo Vallarino, pensando en las elecciones de octubre?

Participar fuertemente en la construcción de una alternativa, que para mí es la unión por el desarrollo social que encabeza un hombre que creo que tiene las condiciones para poder salir de la dicotomía, del pensamiento binario que muchas veces tiene la sociedad argentina, entre blanco y negro, y que este gobierno lo ha expresado en “amigo” y “enemigo” que es una característica que tiene el peronismo que, en su formación, tiene una visión militar de la política. Lo digo porque fui formado en el peronismo y me fui en el 90 porque me di cuenta que eso no servía para resolver los problemas de la contemporaneidad y las sociedades, entonces pensar que nuestro enemigo es la pobreza, nuestro enemigo es la indigencia, el enemigo es la violencia de género, digamos, en democracia uno tiene adversarios, y entonces yo creo que hay un dirigente que ha surgido, que tiene por supuesto una larga formación y tradición, que puede convocarnos a los argentinos a dialogar, que es el esquema que yo estoy convencido que va a hacer posible que el Estado se separe de los partidos, que haya políticas de Estado y que encontremos soluciones de corto y mediano plazo, y esa persona se llama Ricardo Alfonsín.

A pesar de la alianza extraña que ha hecho –desde mi punto de vista- con De Narváez, me cuesta muchísimo asimilarla…

Sí, a pesar de esas cuestiones, yo creo que él ha querido también dar un gesto en esa línea, de la idea de que los argentinos… me parece que lo de De Narváez también tiene que ver con una idea de mirar cómo nos juntamos los argentinos para pensar en algunas cuestiones a largo y mediano plazo y salir de esa idea de que si yo no pienso como vos, vos sos mi enemigo.

Les agradezco mucho la oportunidad de hablar con los vecinos, y convocarlos a pensar que la Argentina necesita diálogo, concertación, con un acuerdo base. Es indignante para nosotros y es imperdonable, y nos lo van a demandar las generaciones futuras que no combatamos la pobreza. El enemigo de los argentinos es la pobreza.

Fuente: RazonEs de Ser

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