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Conceptos políticos del Gral Perón


"Concebimos la política de una sola manera: con fines Nacionales, no con finalidades electorales. Nosotros trabajamos incansablemente en un deber que nos ha sido impuesto para bien de todos y no nos particularizamos en la acción individual por ningún otro móvil porque entendemos que la política al servicio de la Patria se ennoblece, al servicio de los hombres se envilece".
.....
"La diferencia que existe entre el caudillo y el conductor es natural. El primero hace cosas circunstanciales y el segundo realiza cosas permanentes. El caudillo explota la desorganización y el conductor aprovecha la organización. El caudillo no educa, más bien pervierte; el conductor educa, enseña y forma. Es decir, son maneras diametralmente opuestas en la acción política, en mi concepto. Si un conductor, después de haber manejado un pueblo, no deja nada permanente, no ha sido un conductor, ha sido un caudillo. Esa es la diferencia que yo establezco; no sé si estaré equivocado. Lo que sí puedo decir es que los partidos políticos triunfan o son destruidos por sus conductores" 

(Gral. Juan Domingo Perón)

Es un ejemplo más para afirmar que hay muchos que dicen ser peronistas y en la práctica NO LO SON..., y no lo digo yo, lo dijo alguien que de esto "algo" sabía...
En azul y blanco, 
Hugo César Renés
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Juan Domingo Perón (Lobos ; 8/octubre/1895 – Olivos; 1/julio/1974)

Juan Domingo Perón con su hermano mayor, Tomás,
y su madre.

Hoy, 8 de octubre de 2010, Perón celebraría un nuevo cumpleaños. Sus seguidores fieles lo festejan como si estuviera presente, porque en ellos seguramente lo está.

Nacido en Lobos, provincia de Buenos Aires, de familia paterna de origen italiano aunque de antigua data en el país. Muchos historiadores coinciden en que el general Perón habría nacido en Roque Pérez y no en Lobos, como asegura la "historia oficial".

Su padre, Mario Tomás Perón, fue Juez de Paz en Lobos. Su abuelo Tomás fue un prestigioso médico que prestó servicios durante la guerra con Paraguay, además de ser designado Senador Nacional. Por parte materna predominaban los ancestros criollos. Es probable que sus padres no hubieran estado casados legalmente al nacer Juan, quien ya tenía un hermano mayor llamado Tomás.


La infancia de Juan Domingo y de su hermano transcurrió en el territorio de Santa Cruz, donde sus padres habían decidido afincarse. Más tarde, en vista del aislamiento y lo extremo del clima, se trasladaron definitivamente al norte de la provincia de Chubut.

La familia Perón residió en la Patagonia durante varias décadas. Primero se instaló en la localidad chubutense de Camarones, un pintoresco y pequeño pueblo de pescadores. Allí, don Mario Tomás fue juez de paz y su esposa, una reconocida partera. Juan Domingo solía pasar las vacaciones en la casa familiar porque ya estaba estudiando en Buenos Aires.

En Camarones tuvieron dos estancias: El Porvenir y La Maciega, las que aún conservan sus antiguos cascos. La casa que tenían en el pueblo fue arrasada después de la caída de Perón en 1955. Y en 1978 fue usurpada por una familia. Como estaba revestida en madera, por un descuido se incendió.

Después de vivir en Camarones, la familia se trasladó a Piedra Cuadrada, el sector ubicado en el límite de dos departamentos de Chubut.

Mario Tomás Perón ocupó las tierras ubicadas en el paraje Piedra Cuadrada, en el sudeste del departamento de Paso de Indios sobre el límite con el departamento Escalante, en 1919. Las gestiones que realiza el jefe de la familia tienen éxito inmediato: la Dirección General de Tierras de la Nación realiza un contrato de arrendamiento que se aprueba por decreto presidencial el 25 de setiembre de 1925.

Juan Domingo asistió a la escuela primaria en Buenos Aires, para lo cual debió alejarse de sus padres y hermanos y hospedarse con sus tías paternas. En 1910 ingresó al Colegio Militar, de acuerdo a lo que previamente había acordado con un grupo de compañeros de escuela, donde se graduó en 1916.

Fuentes: propias y otras en Internet.

Opositores al peronismo: María Zaldívar


Book Review: “Peronismo Demoliciones S.R.L” de María Zaldívar – Edivern⋅ July 28, 2010
“Perón es el único soldado que ha quemado su bandera y el único católico que ha quemado sus iglesias”. Con estas palabras Winston Churchill describió a su contemporáneo. Como él, todas las naciones demostraron su unánime rechazo a la figura de Juan Domingo Perón, visto como un dictador que protegió criminales de guerra nazis y que ahogó las libertades individuales en su país. Por eso el mundo recibió con alivio la noticia del fin de la dictadura peronista en 1955.

La caída de ese régimen arbitrario fue interpretada como el triunfo de la libertad. Hoy el mundo sigue considerando a Juan Domingo Perón entre los peores gobernantes del siglo XX: sin embargo, en la Argentina se pretende reivindicar su figura mientras se reescribe la historia de aquellos años. El peronismo es la peor herencia de Juan Domingo Perón.

Maria Zaldivar es licenciada en Ciencias Políticas, egresada de la Universidad Católica Argentina y se especializa en análisis político. Es profesora universitaria. Ejerce el periodismo hace casi dos décadas en televisión, radio y medios gráficos. Las notas que publica periódicamente en http://www.mariazaldivar.net/ son reproducidas por diarios nacionales, extranjeros y numerosos portales. En 2006 la Fundación Atlas 1853 le otorgó el “Premio a la Valiente Defensa de la Libertad” en reconocimiento a su trayectoria intelectual comprometida con la difusión del ideario liberal.


Nota enviada por Julio Victorio Puzzillo

EL ADIÓS A CARLOS MENEM

¿PUEDE ALGUIEN TODAVÍA DECIRLE ADIÓS A UN INNOMBRABLE? Su traición al pueblo peronista, que lo llevó a ser Presidente, no sólo no se lo perdona el Pueblo, lo esperan JUAN Y EVA PERÓN, para las explicaciones pertinentes delante de Aquél que tiene el poder infinito de dictaminar el comportamiento de cada alma...


Olga Lotitto
Ahijada de Juan y Eva Perón
en Cartas de Lectores de
http://www.informadorpublico.com/

Mensaje de Juan Domingo Perón en el Día del Amigo

"La amistad es la gran fuerza aglutinante en toda lucha y nada puede desarrollar la solidaridad indispensable como la existencia de una verdadera amistad. Yo sé que esto no es fácil en las circunstancias actuales, pero cuando todos los peronistas trabajen por el bien común, la amistad será su consecuencia”.

Juan Perón


En la imagen: un abrazo histórico.

Aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón: 1 de Julio


Conmemoración en la ciudad de La Plata

Este jueves se cumplen 36 años de la muerte de Juan Domingo Perón, un dirigente y militante histórico que ha sabido conducir los mejores años de la República Argentina. Creador del Movimiento Nacional y Popular Justicialista, Perón ha luchado por el pueblo y logró la concreción de los derechos más fundamentales para el trabajador y los humildes.


Es en reconocimiento a su incansable labor que se llevarán a cabo diversas actividades conmemorativas, organizadas por el Partido Justicialista y la Confederación General del Trabajo (CGT) durante la jornada del 1º de Julio:

- 18 hs. CGT. 51 (3 Y 4)

HOMENAJE A COMPAÑEROS PERONISTAS
INAUGURACION PLACA RECORDATORIA.

- 19 hs. CATEDRAL

MISA OFICIAL- ORGANIZA COMISION PERMANENTE LA PLATA.
- 20 hs. PARTIDO JUSTICIALISTA

INAUGURACION BUSTO DEL TENIENTE GRAL. JUAN DOMINGO PERON.

Quedan todos ustedes invitados a las tres ceremonias. Los esperamos para reivindicar el gran legado de quien supo cambiar la historia de nuestro país.

Reflexiones de una periodista mexicana sobre el Justicialismo

Nancy Azpilcueta junto a su esposo,
el periodista argentino Daniel Raddi

Desde que desembarqué en Buenos Aires, hace ya diez meses, empecé a corroborar rápidamente que el Partido Justicialista (PJ) y la Unión Cívica Radical (UCR) son extremadamente parecidos –primos hermanos diría yo- al Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional, -respectivamente- el duopolio dominante de la partidocracia mexicana que hoy, quizá como nunca antes, permanecen enfrascados en una intensa guerra por el poder político de un México cuya imagen hacia el exterior de sus fronteras sigue deteriorándose a pasos agigantados.


La primera lección en materia política que recibí en este territorio, del que hoy puedo decir que formo parte legítimamente gracias al documento migratorio que lo acredita, es que el Justicialismo, herencia del General Juan Domingo Perón, no es sólo un partido político ni un movimiento de masas, sino un sentimiento nacional que, a diferencia del viejo PRI mexicano, tiene como columna vertebral la imagen de su creador: el General Perón.

Nancy Azpilcueta
24/6/2010
RazonEs de Ser

Palabras de Juan D. Perón sobre la actividad sindical

En una carta dirigida al gremialista Carlos Pereyra, fechada en Madrid el 20 de agosto de 1969:

“...Uno de los factores más decisivos en los efectos de la actividad sindical radica en la unión y solidaridad de todos los componentes. Sin esas dos condiciones indispensables, desaparece la unidad de acción que lleva indefectiblemente al debilitamiento y a la derrota en la defensa de los intereses profesionales. Si la independencia sindical es la base de posibilidades de toda organización gremial, la unidad es lo único que permite alcanzar esa independencia y consolidarla, porque, cuando cediendo a los intereses parciales, cunde la disociación, poco se tarda en llegar a una anarquía generalizada que culmina siempre en una falta de eficiencia por perdida de cohesión”.


“El Movimiento Peronista, de acuerdo con sus principios ideológicos y doctrinarios, ha propendido siempre a esa unidad mediante la existencia de la Rama Sindical del Movimiento, cuya acción se hace presente en las ”62 organizaciones”, la mayor agrupación gremial, tanto por su número como por las acciones que promueve tanto en las reivindicaciones laborales como también en la unidad y solidaridad que la organización sindical necesita para alcanzarlas y mantenerlas”.

La iconografía peronista de la mano de Daniel Santoro

UNA NUEVA MUESTRA DE DANIEL SANTORO
RECREA LA ICONOGRAFÍA PERONISTA

Exuberante, creativo, mágico. Así es el universo de Daniel Santoro. Con medio centenar de pinturas, dibujos y objetos de la última década, la muestra antológica Daniel Santoro: realidad, sueño y elegía invita a redescubrirlo. En hiperbarroca cosmogonía, mix de iconografía cristiana y oriental, historia y ficción, Santoro resignifica el mito peronista. En sus obras, el repertorio simbólico de libros de lectura, manuales y revistas partidarias deviene clave nostálgica, creando nuevas narraciones bien teatrales –teatralización que también marcó la liturgia peronista. No faltan la mirada cargada de ironía y las citas con guiños a Berni, Della Valle, Max Ernst, Magritte, Arnold Böcklin, Friedrich y la arquitectura metafísica de Aizenberg.


El de Santoro, su mundo íntimo, es también asombroso. Qué es, si no, el desfile inagotable de colecciones que habitan su casa-taller de Congreso. Cascarudos y arañas que dan vértigo. Los estantes son imanes donde uno descubre desde pulpos hasta exóticas serpientes. Junto a las aves embalsamadas, se alza un gran mono aullador. Santoro jura que él no lo cazó. Y desata una de sus generosas carcajadas, muy suyas. Es agudo, ocurrente. Es un hombre cálido.

Después de hojear Justa, libre y soberana, Biblia gráfica del primer peronismo (integra su archivo de época), y ver uno de sus primeros manuales (Santoro es un dibujante virtuoso), nos sumergimos en su ciudad peronista. El artista propone verla al atardecer. Prende la luz correspondiente. Y voilà: una impensada construcción, con combo de ferrocarril incluido. Difícil estimar el tiempo que llevó ese trabajo monumental, de detalle obsesivo. Me muestra al fiancé de Barbie, ahora un Ken descamisado que custodia la retro utópica polis. Se escucha la poderosa carcajada.

Si Osvaldo Lamborghini en El niño proletario tensa el lenguaje al límite de lo decible y de lo imaginable, Santoro en sus obras opera en el límite inestable entre nostalgia y tragedia. Los chicos devienen personajes centrales: en Santoro, niña-madre con destino fatal o lucha de clases como disputa de colegiales, cuchillo en mano; en Lamborghini, deja sin aliento. Imposible olvidar el éxtasis que provoca en los escolares la violación y agonía de Estropeado, para mí siempre un niño peronista.

La muestra incluye "Malón y concepto espacial", punto de arranque del relato santoriano. Un trompe-l'oeil del tajo de Fontana cruza la escena, ahora, ante el malón grasita detenido. Protoperonistas, para el artista. La cruz como estandarte del saqueo de "El Malón" de Della Valle evoca, dirá el artista, los robos e incendios en iglesias en 1955. No es todo: dirá también que el cuadro roquista es la primera gran denuncia de inseguridad del conurbano: "La que pide seguridad es la cultura: está diciendo somos europeos, no podemos vivir como salvajes". El peronismo, señala, siempre encarna esa negritud, esa mugre latinoamericana, como dice Kush.

Seguimos con su singular aluvión zoológico: su Eva - esfinge y "Victoria Cautiva" (Ocampo, claro) raptada por el centauro justicialista. Está también su deslumbrante "Civilización y barbarie", dicotomía que para el artista habita al interior del peronismo. "Lo interesante del relato peronista –dice– es que, como la tragedia griega, no es moral. Tolera luces y sombras: desde la santidad de Eva hasta López Rega, Osinde y toda la oscuridad de la represión". Dirá también que "el peronismo trasciende lo político: tiene que ver con nuestra estructura identitaria". Ligadas a la doctrina justicialista, inspirada en la propaganda política, o habitadas por la mirada crítica, sus obras recorren apogeo y crisis del peronismo. Los símbolos se suceden: guardapolvo blanco almidonado ("exoesqueleto protector"), edificio de la CGT, Fundación Eva Perón, heladera Siam, "La razón de mi vida", Estado protector. Luto obligatorio. Difunta sagrada. Bombardeo en Plaza de Mayo. Eva es desde santa omnipresente –milagrera, protectora– hasta dominatrix, botas y látigo en mano, que somete a un Che Guevara entregado. En el inquietante "La Piedad", Eva engulle las vísceras del Che transformadas en rosario. Como en la espantosa escena del cuento de Lamborghini, hay un ritual de hermanación. Santoro aleja la idea de antropofagia política: "El peronismo y la izquierda en un ritual de comunión", dice. ¿Nacimiento de Evita montonera?


Su descamisado gigante es la encarnación humanoide de aquel monumento de más de cien metros de altura que el gobierno peronista proyectaba plantar en Barrio Parque. Casi un oprobio. A partir de 1955, el descamisado deviene gigantón que recorre la city y el campo masticando tragedia en soledad. Un King Kong del conurbano bonaerense sin un pelo de gorila que cuida edificios símbolo del peronismo, espía a Victoria Ocampo y Rabindranath Tagore y arrasa con sembradíos de soja transgénica. En pleno bombardeo de Plaza de Mayo, se aferra desesperado al Cavanagh como el King Kong del filme al Empire State.

La oscuridad del golpe irrumpe con "Invierno en la República de los niños", "La tempestad en Chapadmalal" e "Invierno de 1955". Obras inolvidables. Además, se exhiben sus libros de artista con ideogramas chinos, que, como sus manuales del niño edípico y los del niño peronista, son joyas.

Sin duda, una de las series más teatrales es la de la madre-niña de Juanito Laguna. Deslumbrante fábula con mensajes doctrinarios al estilo de los libros de lectura escolar. Cándida y dolorosa, la saga escapa a la secuencia cronológica: muerte y vida se alternan en un sino inevitable. No hay hada buena que pueda salvarla. Después de ver las pinturas, recuerdo las críticas que Santoro disparó contra Berni.

Le pregunto por qué cree que debió meterse con el peronismo. "Por sus inquietudes, tendría que haber chocado mil veces con el peronismo. Cuando buscaba materiales para sus montajes en el conurbano bonaerense, no había una sola chapa que no tuviera la PV de la resistencia peronista. Sin embargo, ningún cuadro suyo la tiene: le habría contaminado la obra e, incluso, habría tenido problemas con el PC. El quiso recortar por ahí, pero podría no haberlo hecho y su obra se habría enriquecido. De todas maneras, creo que es el pintor más importante de la Argentina".

No falta la réplica del Pulqui, el avión caza promocionado por el gobierno peronista como uno de los grandes logros tecnológicos. Y se proyecta Pulqui, un instante en la patria de la felicidad, documental de Mouján que pone el foco en el avión del artista.

La de Santoro es una obra con sello inconfundible. Con sus cautivantes guiños a la historia del arte, bucea en el imaginario del peronismo creando un universo cándido, nostálgico y, al tiempo, irónico y de humor ácido –en ocasiones hasta es posible intuir su poderosa carcajada. Allí donde la política deviene ficcional, hay celebración, sí, pero también tragedia. En esa frontera ambigua, el relato santoriano sigue interpelando.

Por: Marina Oybin
Fuente: Revista Ñ
Más información: http://www.clarin.com/

Subastan libros masones que pertenecieron a Juan Domingo Perón

Se trata de distintas obras sobre Masonería, 12 ejemplares en total.

- Diccionario Enciclopédico Abreviado de la Masonería
- Diccionario Enciclopédico de la Masonería (3 tomos)
- Tomo de la A-O
- Tomo de la P-Z
- Historia General Rituales y Liturgias
- Colección Enciclopedia de la Masonería:
- La Desconocida franc-masonería cristiana
- La encrucijada de la Masonería (2 tomos)
- Nuestros Hermanos separados. Los franc-masones
- La Masonería en la Argentina y en el mundo
- La vida oculta en la Masonería
- Mistagogos, masones y mormones
- Temas masónicos

Pertenecientes a la biblioteca de Juan Domingo Perón. Algunos de estos ejemplares corresponden a obsequios recibidos por el mismo en diversas épocas.
Este lote abarca libros desde 1948 hasta 1973
 
La subasta, que se realiza en el sitio http://www.peronyevasolidarios.org.ar/ , 
finaliza el 26 Feb, 2010 a las 12:00 horas.

ICONOGRAFÍA PERONISTA EN EL ARTE

Parecen tiempos de auge del imaginario peronista. Después de años de alusiones, olvidos y exclusiones deliberadas, hoy distintos rincones de la cultura ponen en escena sus discursos, figuras, íconos y estereotipos. Desde las obras teatrales de Ricardo Bartís y Alejandro Tantanian, la literatura de Juan Diego Incardona y Carlos Godoy, hasta el fenómeno Capusotto e incluso el furor del movimiento de blogs peronistas.

Nora Iniesta y Daniel Santoro saben de qué se trata. Ellos son, podría decirse, la Eva y el Juan Domingo del arte argentino. Con obras que remiten a la infancia, la patria, los pizarrones escolares y las escarapelas, con materiales y técnicas simples como el collage, Iniesta se apropia de la imagen de Evita, buscando reconstruir los recuerdos y sensaciones de su propia infancia. Santoro, por su parte, recupera en sus obras la mayor parte de la iconografía de los primeros dos gobiernos peronistas. El descamisado, el auto justicialista, el guardapolvo blanco, la heladera Siam, la casita peronista, el Pulqui, son objetos privilegiados en sus pinturas que ayudan a reconstruir aquel mundo peronista.

“Por fin, después de muchos años, hay una apropiación legítima de Perón”, dice Santoro. “No desde lo estrictamente político ni desde cierta actitud militante. Su abordaje, antes que nada, implica el reconocimiento del peronismo como un fenómeno cultural y social que nos pertenece, del que podemos apropiarnos y que permite una síntesis para explicar cierta argentinidad.”

Por Victoria Linari
Fuente: Miradas al Sur
Más información: http://www.miradasalsur.com/
Enviado por Gacemail - TEA Imagen

Murió Tomás Eloy Martínez

Nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, el 16 de julio de 1934. Se graduó como licenciado en Literatura Española y Latinoamericana en la Universidad Nacional de Tucumán y obtuvo en 1970 una Maestría en Literatura en la Universidad de París VII.


En Buenos Aires fue crítico de cine del diario La Nación (1957-1961) y jefe de redacción del semanario Primera Plana (1962-1969). Entre 1969 y 1970 fue corresponsal de la editorial Abril en Europa, con sede en París, y luego director del semanario Panorama (1970-1972). Dirigió el suplemento cultural del diario La Opinión (1972-1975).

Entre 1975 y 1983 vivió exiliado en Caracas, Venezuela, donde fue editor del Papel Literario del diario El Nacional (1975-1977) y asesor de la Dirección de ese mismo diario (1977-1978). Allí fundó El Diario de Caracas, del que fue director de redacción (1979).

En 1991 participó en la creación del diario Siglo 21 de Guadalajara, México, que salió durante siete años, hasta diciembre de 1998.

En junio de 1991 creó el suplemento literario Primer Plano del diario Página/12 de Buenos Aires, que dirigió hasta agosto de 1995. Desde mayo de 1996 es columnista permanente del diario La Nación de Buenos Aires y de The New York Times Syndicate, que publica sus artículos en doscientos diarios de Europa y las Américas.

Además de su trayectoria periodística y literaria ha desarrollado una extensa carrera académica que comprende conferencias y cursos en importantes universidades de Europa, Norteamérica y Sudamérica, así como su vinculación como profesor a la universidad de Maryland (1984-1987). Desde julio de 1995 es profesor distinguido de Rutgers University en Nueva Jersey y director del Programa de Estudios Latinoamericanos de esa universidad. Recibió títulos de doctor honoris causa de la Universidad John F. Kennedy de Buenos Aires y de la Universidad de Tucumán.

Ha sido fellow del Wilson Center de Washington DC, de la fundación Guggenheim y del Kellogg Institute de la Universidad de Notre Dame, Indiana.

Entre las obras que ha publicado figuran el ensayo Estructuras del cine argentino (1961); la novela Sagrado (1969); el relato periodístico La pasión según Trelew (1974), cuya tercera edición fue quemada en la plaza del III Cuerpo de Ejército, en Córdoba, por la dictadura militar; los ensayos de crítica literaria Los testigos de afuera (1978), y Retrato del artista enmascarado (1982); la colección de relatos Lugar común la muerte (1979); las novelas La novela de Perón (1985) y La mano del amo (1991) y, por supuesto, Santa Evita (1995), la novela argentina más traducida de todos los tiempos. En 1996, publicó Las memorias del general, una crónica sobre los años 70 en la Argentina.

Ganó en 2002 el codiciado Premio Internacional Alfaguara de Novela por su novela El vuelo de la reina.

Es también autor de diez guiones para cine, tres de ellos en colaboración con el novelista paraguayo Augusto Roa Bastos, y de varios ensayos incluidos en volúmenes colectivos.

En 2008 se le entregó el Premio Cóndor de Plata a la trayectoria que entrega la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina, la distinción en su tipo más importante del país. El premio fue por su fecunda trayectoria dentro del periodismo y la crítica cinematográfica.

En 2009 resultó premiado con el Ortega y Gasset de Periodismo a la Trayectoria Profesional.[2]

Tomás Eloy Martínez falleció el 31 de enero de 2010 a los 75 años de edad, a causa de un cáncer que sufrió durante varios años.

Obras:
Estructuras del cine argentino (1961) Ensayo
Sagrado (1969) Novela
La pasión según Trelew (1974) Relato periodístico
Los testigos de afuera (1978) Ensayo de crítica literaria
Lugar común la muerte (1979) Colección de relatos
Ramos sucre. Retrato del artista enmascarado (1982) Ensayo de crítica literaria
La novela de Perón (1985) Novela
La mano del amo (1991) Novela
Santa Evita (1995) Novela
Las Memorias del General (1996) Crónica sobre los años 70 en la Argentina
El Suelo Argentino (1999)
Ficciones verdaderas (2000)
El vuelo de la reina (Premio Alfaguara 2002)
Réquiem por un país perdido (2003) Ensayos y crónicas periodísticas escritas en los últimos 15 años
Las vidas del general (2004)Memorias del exilio y otros textos sobre Juan Domingo Perón
El cantor de tango (2004) Novela
Purgatorio (2008)

¿Conoce usted a un auténtico militante peronista?. - H.C. Renés


Los derechos y opiniones se defienden con razones, no con baldones.


¿Conoce usted a un autentico militante peronista?.

Un militante peronista, es un tipo muy especial, incomparable. Una persona sin dobleces, con ideales insobornables, que no reniega de la responsabilidad de desmalezar la actual crisis social y de hombres que padecemos.

Casi nunca tiene un peso y fuma cuando lo convidan. Nunca trabaja políticamente para sí mismo, siempre lo hace para los demás.

Usted lo puede ver “pateando” los barrios periféricos, llevando a sus espaldas un cargamento de problemas que otros le han dado para que solucione, y el, patea y patea..., golpea puertas y mas puertas, buscando un paliativo para aquellas aflicciones... Es un verdadero SER HUMANO, así como está escrito, con mayúscula.

¿Conoce a un personaje así?. Sin duda una persona con tales atributos, no puede ser otra cosa que un auténtico militante peronista.

Es el mismo que en tiempos de campaña puede encontrarlo pegado a los paredones con otros iguales a él, con un pincel en la mano dibujando ilusiones y esperanzas, y no le cuento cuando bandera en mano, o cubriéndose con ella la espalda, marcha por las calles con el torso desnudo, su cabeza plegada de azul y blanco, su pecho henchido de Patria y al son de los bombos, canta su himno partidario: “...todos unidos triunfaremos...”.

Si no lo vio, preste atención. Con estos datos le será muy fácil identificarlo: es un fanático..., un lírico..., un soñador..., un nostálgico, y ¡tantos otros calificativos más!, que solo pueden definir A UN AUTÉNTICO MILITANTE PERONISTA..

Cuando lo encuentre y pase cerca de él, gratifíquelo con una sonrisa, que es lo menos que se merece.

A todos los compañeros que se vean descriptos en estos párrafos, les envío desde el corazón, un fuerte y solidario abrazo peronista, junto a una actualizada reflexión, con motivo de conmemorarse el próximo 17 de noviembre el Día del Militante Peronista.

Unidos, seguramente venceremos!!!. Trabajar por la unidad del movimiento es trabajar por el triunfo del pueblo; debilitarlo, discutiendo entre nosotros mismos, para convertirnos cada uno en enemigo de todos como lo está haciendo un grupo muy pequeño de "máscaras sueltas" que cabrían en un Fiat 600, es trabajar contra el destino común de los argentinos.

Tenemos que convencernos y convencerlos de que hay otros valores permanentes que son los que vencen; que como vamos no se puede seguir, porque la vida es un conjunto de necesidades que se deben satisfacer, y en las actuales circunstancias no lo podemos hacer; que nos toca ahora a los verdaderos peronistas (aunque algunos no tengan papeles que los acredite como tales), a los que no nos divide ni balcaniza el odio, la ambición, la vanidad, ni el egoísmo, encauzar y orientar a los argentinos para salir de tanta miseria, mediocridad y cobardía ambiente...

Hugo Cesar Renés

Norberto Galasso y su biografía de Evita


Por Norberto Galasso
Esa mujer

El 17 de mayo de 1919 nació en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, una niña que llamaron Eva María Ibarguren, denominación que ha suscitado el comentario maligno de una escritora por anteponer el nombre de una pecadora al nombre de la virgen. Era la quinta hija de doña Juana Ibarguren y su concubino, Juan Duarte (padre). Familiarmente, la apodarían Chola y pasaría a la posteridad como una de las mujeres más importantes del mundo durante el siglo XX con el nombre de Eva Perón, aunque en el rincón más cálido de las emociones populares en la Argentina sería, como ella quiso, simplemente Evita.
Desde su nacimiento, cargaba esta criatura con tres humillaciones: ser hija extramatrimonial, no reconocida por su padre (que, en cambio, había reconocido a sus cuatro hermanos), ser mujer, grave delito para aquella sociedad machista para la cual sólo debería servir para la cocina y la cama, y ser pobre, receptora, un 6 de enero, cuando tenía 7 años, de una muñeca con una pierna rota que era lo único que habían podido regalarle unos Reyes Magos demasiado menesterosos.
Probablemente de estas humillaciones brotó su rebeldía y su confraternidad con todos los desamparados de su tierra, marginados de las instituciones, expoliados por los poderosos, víctimas también de la discriminación por género. Trasladada con su familia a Junín, a los once años, se ahoga en el ámbito aletargado de la ciudad pueblerina, abrumado de prejuicios y rutinas, con la misa dominguera y la caminata alrededor de la plaza en los atardeceres. Allí recita en el escenario de la escuela para las fiestas patrias mientras remonta sueños, proyectos, triunfos en el mundo del espectáculo, hasta que a los quince años se lanza a la aventura de la Buenos Aires pletórica de músicas y luces de neón donde –está segura– habrá de alcanzar el éxito y dejará de ser la Chola para ser Eva Duarte en las carteleras de teatros y cinematógrafos.
Llegan entonces los años difíciles para abrirse camino en el campo minado de los productores, directores, representantes artísticos y periodistas, hasta llegar a la tapa consagratoria de la revista Antena (1939). Según algunos comentaristas, “mala en la cinematografía, era mediocre en el teatro y alcanzaba lo mejor de sí misma en la radiofonía”. Pero, a través de esas diversas vicisitudes mantiene una consecuencia: “Tengo en el corazón un sentimiento fundamental: mi indignación contra la injusticia”.
En 1943, antes de conocer a Juan Domingo Perón, ya interviene en la creación de un gremio: la Asociación Radial Argentina, de la cual es presidenta poco después. (Este suceso será sugestivamente olvidado en la lucha política pues le imputarán a Perón hacer pareja con una actriz –o cosas peores–, en vez de admitir que se une sentimentalmente con una gremialista.) Como es sabido, un día de enero de 1944, en el festival del Luna Park para recaudar fondos para las víctimas del terremoto de San Juan, lo conoce al Coronel y esto marca un hito fundamental en su vida. Su rebeldía, su indignación contra la injusticia, inclusive su difusa vocación por una sociedad igualitaria aprendida de un novio anarquista de adolescencia, encuentra ahora cauce escuchando los proyectos que él le confía en una Munich de la Costanera, con el río por telón de fondo. No participa en el 17 de octubre –como pretende un mito innecesario– pero crece con el movimiento popular hasta hacerse símbolo de los descamisados y de los derechos femeninos. En esa época, goza los mejores días de su vida en la quinta de San Vicente, de enamoramiento y admiración por el líder que está emergiendo y el movimiento nacional en marcha.
En él ocupa inicialmente el lugar de “La primera Dama” vengándose, con los mejores vestidos, de las señoronas de la clase alta en las noches de gala del Teatro Colón. Pero a partir de 1946 se convierte en algo así como un ministro de Trabajo paralelo respecto del secretario de Trabajo y Previsión José María Freire, recibiendo los reclamos, anhelos y sugerencias de los trabajadores, que transmite al Presidente. Armando Cabo, uno de los principales dirigentes gremiales de la época, dirá que su labor fue fundamental “como puente entre Perón y la clase trabajadora”. En el armado policlasista del frente de liberación nacional, el General necesitaba un contacto directo con “la columna vertebral” –los sindicatos– y esa tarea la realizó ella, que ya empezó a ser “Evita” y dejó los vestidos lujosos por el traje sastre y el peinado con rodete. Después, vino su viaje a Europa y al regresar, la puesta en marcha de la Fundación, duplicando así la tarea social de apoyo al movimiento.
Allí entregó su vida. “No era beneficencia –recordaba su confesor, el padre Hernán Benítez–. Le llevaba remedios a un enfermo pero además lo besaba sin importarle sus llagas. Yo, pastor de Cristo, daba un paso atrás para no contagiarme y ella me reprendía: –No venimos a traer remedios, padre. Venimos a dar solidaridad, afecto, al compañero que sufre... Un día –recuerda Benítez– íbamos en el auto a la residencia cuando ella advirtió que en la puerta de un Banco una anciana lloraba. Hizo detener el auto y cuando se enteró que no le habían pagado la jubilación por una cuestión burocrática, entró con ella al Banco –y yo detrás, porque iba sin custodia– y dijo bien fuerte, en el medio del salón: ¿Quién fue el hijo de puta que le dijo a esta señora que viniera otro día? Esa era Evita”. (Así, los gobiernos populares “violan las instituciones liberales” con escándalo de los gorilas.)
En esa tarea entregó su vida, cuando el cáncer comenzó a roerla impiadosamente. Era preciso estarse hasta la madrugada para contestar las cartas porque ningún argentino debía ser defraudado por una falta de respuesta, superando la endeblez de los 38 kilos. El pueblo entendió ese amor desenfrenado. La oligarquía también y por eso la odió: “Viva el cáncer” escribieron en las paredes. Ella, consumida por la enfermedad, dijo sus últimas palabras: “Gracias, Juan”. Los evitistas de última hora jamás podrán comprenderlo, ese “evitismo antiPerón” que, como dijo alguien, “es la etapa superior del gorilismo”.
Luego vino la contrarrevolución y secuestraron su cadáver. Al devolverlo, dieciséis años después, en 1971, en Puerta de Hierro, abrieron el féretro y resultó evidente que la habían golpeado hasta quebrarle la nariz y hacerle un tajo profundo en el cuello. Tal era el odio, a niveles tan altos como, por contrapartida, la veneración de su pueblo. Perón sólo dijo la palabra que correspondía a ese furioso ensañamiento clasista: ¡Miserables!.

Sitio Oficial delFrente Transversal Nacional y Popular

Perón y Evita en el recuerdo de Alberto Pringles



Durante mi niñez (desde mediados de la década de 1940) vivía en la esquina de la calle Belgrano (luego convertida en Avenida) y la calle Balcarce a tres cuadras de Plaza de Mayo que bajo el número “50” marca la dirección de la Casa Rosada.


Desde allí me llevaba mi madre los 17 de Octubre a escucharlo a Perón y a Evita y sumarnos a los centenares de miles de personas que allí concurrían.



Y muchas tardes caminaba hasta allí por las tardes y esperaba junto a otros chicos en la explanada de la Casa de Gobierno hasta que saliera el auto que llevaba a Perón de regreso a la Residencia Presidencial de Olivos.


Había allí un solo vigilante (Policía) que procuraba y sin suerte alejarnos. El auto se detenía y allí charlábamos con el Presidente.


Era una persona muy afable, calma, siempre sonriente y con una enorme paciencia a nuestras preguntas como “¿Y hoy qué hizo General?”.


Y se ponía los dedos sobre la frente moviendo la cabeza y nos decía: “Si vieran los problemas que tengo, la verdad es que podrían venir a darme una mano”



A veces junto a él venia también Evita quien bromeaba con nosotros diciendo: “No le hagan caso que se la pasa tomando mates todo el día”


“¿En serio, General?” le preguntábamos y él lo desmentía entre bromas y chanzas con Evita y allí reíamos junto a ellos.


No sé si pueda transmitir acaso esos momentos dichosos de mi infancia donde el Presidente y Evita nos dedicaban su atención y su tiempo para atendernos y lo hacían con agrado con naturalidad! Lo hacían porque lo sentían”! “Así eran ellos”!





De una nota que nos enviara Alberto Pringles


Revolución de 1955: el relato de Juan Perón



"La fuerza es el derecho de las bestias"
Escribe: Juan Domingo Perón

El día 16 de septiembre de 1955, a 1ª hora, se tuvo conocimiento de que en el interior se habían producido algunos levantamientos.
En Córdoba, habían secuestrado al Director de la Esc de Infantería durante la noche. La Esc de Artillería sublevada había emplazado los cañones en la tarde anterior con el pretexto de un ejercicio del día siguiente y, con las primeras luces, había abierto el fuego contra el Casino de Oficiales donde dormían los Jefes y oficiales de la Esc de Infantería. Esto había producido una gran confusión, repuestos de la cual, se combatía en los alrededores del cuartel de esta última unidad contra efectivos rebeldes de la Esc Militar de Aviación.-
En Río Santiago, unidades de la Escuela Naval sublevada habían pretendido salir de la base y atacar la Ciudad de Eva Perón siendo detenidos por la Policía de Bs As, pero permaneciendo en posición en el linde de la base.
En Curuzú Cuatiá (Corrientes), habíase producido un conato de sublevación en la Esc de Blindados siendo sofocada y dominada inmediatamente.
En Puerto Belgrano, Base Naval de Bahía Blanca, no había novedad, aunque se supo que la Aviación Naval estaba en movimiento.
La Escuadra efectuaba ejercicios en la zona sud de la República (Golfo Nuevo, Chubut) y no se tenía noticias sobre su actitud. En la Capital Federal como en las demás Guarniciones Militares la situación era tranquila.
Desde las primeras horas del día 16 permanecimos en el Comando en Jefe de las Fuerzas de represión en el edificio del Min de Ejército, con el Min Lucero, el Comandante en Jefe del Ejército, General José Domingo Molina y el Jefe de Operaciones General Ymaz (este nombre lo hallaremos más adelante).
Tanto el Min de Ejército como el Comandante en Jefe eran de opinión que se trataba de una acción descabellada que sería conjurada en pocas horas, pues fracaso el intento de Curuzú Cuatiá, se luchaba en Río Santiago y en Córdoba en buenas condiciones, la concurrencia de otras tropas hacia esos focos, aseguraba el éxito para los días siguientes.
El día 17 de septiembre, la situación general era absolutamente favorable, si bien continuaba la lucha en Córdoba, en Río Santiago se había detenido. Durante ese día se tuvo noticia que la Escuadra se había puesto en marcha saliendo de Puerto Madryn hacia el norte. La observación aérea era imposible debido a las condiciones climáticas.
Ya ese día se conoció también que en Puerto Belgrano (Bahía Blanca) se habían producido disturbios entre fuerzas de marinería y la población civil. En la base de submarinos de Mar del Plata se mantenía el orden y era leal al Gobierno.
El día 18 a la noche la situación era clara para el comando de represión y lanzadas las unidades concéntricamente hacia los focos de la rebelión, no quedaba más que esperar su llegada para someter a los rebeldes. La enorme superioridad de fuerzas no deja dudas sobre el resultado. Este mismo día se tuvo conocimiento de la defección de los Destacamentos de Montaña de Mendoza y San Juan, pero ello se reduce a que sus jefes se han negado a marchar sobre Córdoba.
En Río Santiago la intervención de la Aviación de Bombardeo ha despejado la situación. La Esc Naval derrotada por la Policía de Bs As y el Regimiento 7 de Infantería, se ha embarcado en un aviso y unos lanchones y ha huido. Allí no hay enemigo.
En Bahía Blanca, las Fuerzas de Infantería de Marina han ocupado la Ciudad, pero avanzan hacia allí las fuerzas de la represión, muy obstaculizadas por las fuertes lluvias y hostigadas por la aviación rebelde. Sin embargo, todo es cuestión de tiempo.
La Escuadra, según las noticias que se tienen, ha bombardeado la Ciudad de Bahía Blanca, destruido las plantas compresoras de gas, las usinas y parte de la población. La ciudad está sin agua, sin gas y sin luz.
La Ciudad de Mar del Plata también ha sufrido los efectos del bombardeo intenso de la Escuadra y de la Aviación rebelde.
El día 18 de septiembre a la noche la Escuadra sublevada amenaza con el bombardeo a la Ciudad de Bs As y la Destilería Eva Perón. Lo 1º de una monstruosidad sin precedentes, y lo 2º, la destrucción de 10 años de trabajo y la pérdida de u$a 400 millones.
La situación Militar era ampliamente favorable, pues desplegadas las fuerzas solo era cuestión de tiempo y de lucha para someter a los focos rebeldes de Córdoba y Bahía Blanca. En la Capital Federal quedaban aún sin emplear la 1ª División de Ejército Motorizada, las Fuerzas Blindadas de Campo de Mayo, el Batallón Bs As y, muchas otras fuerzas absolutamente leales.
Sin embargo me preocupaba la amenaza de bombardeo a la población civil en la que seguramente perderían la vida miles de inocentes que nada tenían que ver con la contienda. Ya había Bs As presenciado la masacre del 16 de junio de 1955, cuando la Aviación Naval bombardeó la Plaza de Mayo y ametralló las calles atestadas de gente, matando o hiriendo a mansalva al Pueblo indefenso. Era de pensar lo que ocurriría en un bombardeo indiscriminado, sobre una Ciudad Abierta, sometida a la acción combinada de los cañones navales y las bombas aéreas. Las condiciones climáticas eran desfavorables para toda acción defensiva, pues la intensa lluvia hacía imposible toda exploración y acción sobre los barcos.
Me preocupaba también la destrucción de la Destilería de Petróleo de Eva Perón, una obra de extraordinario valor para la Economía Nacional y que yo la consideraba como un hijo mío. Yo había puesto el primer ladrillo hacía casi 9 años y yo la había puesto en funcionamiento. Es indudable que, para los demás, no podía tener el mismo valor que para mí.
Influenciaba también mi espíritu la idea de una posible Guerra Civil de amplia destrucción y recordaba el panorama de una pobre España devastada que presencié en 1939. Muchos me aconsejaron abrir los arsenales y entregar armas y municiones a los Obreros que estaban ansiosos de empuñarlas, pero eso hubiera representado una masacre y, probablemente, la destrucción de medio Bs As. Esas cosas uno sabe cómo comienzan pero no en que terminan.
Siempre he pensado que la misión de un Gobernante es la custodia de la Nación misma. Su objetivo deberá ser siempre el bien de la Patria. Todos los demás objetivos son secundarios frente a éste. Se trataba entonces de elegir la resolución que mejor conformara a ese principio.
En nuestra Doctrina habíamos establecido claramente que la escala de valores justicialista era: 1º la Patria; luego, el Movimiento y después los hombres. Se trataba simplemente de cumplirlo.
Algunos Generales y Jefes amigos y leales, se empeñaron en convencerme para que continuara la lucha que, desde el punto de vista Militar, era ampliamente favorable. Recuerdo que uno me dijo: "Si yo fuera el Presidente, continuaba". "Yo también si fuera el General continuaría", le contesté.
Otros ensayaron persuadirme con el argumento de salvar la Constitución y la Ley afirmando el principio de su acatamiento. Argumento justo pero sofistico. La ley, la Constitución son para la República y no éstas para aquellas. Nada hay superior a la Nación misma. Lo que hay que salvar siempre es el país. Lo demás es secundario frente a él.
Después de una madura reflexión llamé al Min de Ejército, Gral Franklin Lucero, Jefe de las Fuerzas de represión, y le dije: "Estos bárbaros ya sabemos que no tendrán escrúpulos para hacerlo. Es menester evitar la masacre y la destrucción. Yo no deseo ser factor para que un salvajismo semejante se desate s0obre la ciudad inocente, y sobre las obras que tanto nos han costado levantar. Para sentir esto es necesario saber construir. Los parásitos difícilmente aman la obra de los demás".
Es indudable que para resolver este difícil momento de la situación debí recurrir a mis últimas energías, pues era más fácil para mí dejar hacer a mis Comandos, que oponerme a sus inclinaciones de lucha y a las mías propias. Ya una vez me había encontrado en situación similar, siendo Min de Guerra en 1945. En esa ocasión resolví lo mismo: Renunciar. Los hechos posteriores me dieron la razón y los mismos camaradas que entonces me instaban a pelear debieron reconocer mi acierto. Espero que en esta ocasión suceda lo mismo. En ese concepto procedí a hacer efectiva mi resolución con la siguiente comunicación:
Nota pasada al Sr Min de Ejército, Gral de División Don Franklin Lucero, en su carácter de Jefe de las Fuerzas de represiónBuenos Aires, 18 de septiembre de 1955.-
Hemos llegado a los actuales acontecimientos guiados sólo por el cumplimiento del deber. Hemos tratado por todos los medios de respetar y hacer respetar la Constitución y la Ley. Hemos servido y obedecido sólo los intereses del Pueblo y su voluntad.
Sin embargo, ni la Constitución ni la Ley, pueden ser superiores a la Nación misma y sus sagrados intereses. Si hemos enfrentado la lucha ha sido en contra de nuestra voluntad y obligados 'por la reacción que la preparó y la desencadenó. La responsabilidad cae exclusivamente sobre ellos deque que nosotros hemos cumplido el mandato de nuestro irrenunciable deber.
Hace pocos días intenté alejarme del Gobierno si ello era una solución para los actuales problemas políticos. Las circunstancias públicamente conocidas me lo impidieron, aunque sigo pensando e insisto en mi actitud de ofrecer esta solución. La Decisión del Vice-Presidente y Legisladores de seguir mi decisión con las suyas impide en cierta manera la solución onstitucional directa. Por otra parte, pienso que es menester una intervención un tanto desapasionada y ecuánime para encarar el problema y resolverlo.
No existe un hombre en el país con suficiente predicamento para lograrlo, lo que me impulsa a pensar en que lo realice una Institución que ha sido, es y será una garantía de honradez y patriotismo: el ejército. El Ejército puede hacerse cargo de la situación, el orden y el Gobierno, para construir una pacificación entre los Argentinos, empleando para ello la forma más adecuada y más ecuánime.
Creo que ello se impone para defender los intereses superiores de la Nación. Estoy persuadido que el Pueblo y el Ejército aplastarán el levantamiento pero el precio será demasiado cruento y perjudicial para sus intereses permanentes.Yo, que amo profundamente al Pueblo, sufro un tremendo desgarramiento en mi alma presenciando su lucha y su martirio. No quisiera morir sin hacer el último intento por su tranquilidad y felicidad.
Si mi espíritu de luchador me impulsa a la pelea, mi patriotismo y mi honradez ciudadana me inclinan a todo renunciamiento personal en holocausto a la Patria y al Pueblo. Ante la amenaza de bombardeos a los bienes inestimables de la Nación y sus poblaciones inocentes, creo que nadie puede dejar de deponer otros intereses y pasiones.
Creo firmemente que esta debe ser mi conducta y no trepido en seguir ese camino. La historia dirá si había razón para hacerlo.



José Ignacio Rucci - A 35 años de su asesinato

Atentado.




El 25 de septiembre de 1973, el jefe de la CGT fue asesinado por un grupo armado.

"¡Rucci, traidor! ¡A vos te va a pasar lo que le pasó a Vandor!". A José Ignacio Rucci le retumbaron los oídos. Fue hace exactamente 35 años, en la puerta de la Confederación General del Trabajo (CGT), mientras Juan Domingo Perón realizaba su último acto de campaña electoral, antes de ser elegido presidente por tercera vez. Casi un mes después, el 23 de septiembre de 1973, Perón ganó las elecciones. Dos días después Rucci fue asesinado. De acuerdo con la última investigación relatada en Operación Traviata, ¿quién mató a Rucci?, del periodista Ceferino Reato, el ataque fue realizado por un pelotón de Montoneros encabezado por Julio Iván Roqué, un pedagogo cordobés conocido como "Lino". Para el sindicalismo peronista, la muerte de Rucci es una herida abierta. Algunos jefes sindicales incluso se animan a reclamar que se lo considere "delito de lesa humanidad", con el fin de que no prescriba. "El ámbito adecuado para hacer ese planteo es en el Partido Justicialista", admitió a PERFIL el dirigente Omar Viviani (taxistas), quien integra el reestructurado pejota, presidido por Néstor Kirchner. Algunos ex líderes de la agrupación Montoneros admiten que desde la reapertura de las causas contra la Triple A, "temen" que casos como el de la muerte del militar Argentino del Valle Larrabure en manos del ERP –catalogado la semana pasada como de "lesa humanidad" por la Justicia de Rosario– comiencen a circular por Tribunales. Otros ex montoneros saben que la Corte Suprema de la Nación se expedirá a favor del criterio internacional, como en el caso del etarra Lariz Iriondo. Es que el Estatuto de Roma, aprobado en 1998 en las Naciones Unidas, establece que sólo los crímenes cometidos por o desde una estructura estatal deben encuadrarse como "delitos de lesa humanidad" –y ese es el criterio adoptado por la Corte–. Sin embargo, el asesinato de Rucci dispara el debate dentro del movimiento obrero. Viviani, aliado de Hugo Moyano, cree que "la foto histórica de Rucci con el paraguas negro cubriendo al General, tiene una lectura más profunda: Perón estaba resguardado por el movimiento obrero", dijo a PERFIL. "Así como se investigan otros tipos de crímenes de lesa humanidad, el asesinato de Rucci fue de lesa humanidad, y siempre reclamamos que se investigue. Pero lamentablemente, hay muchos que no se quieren hacer cargo", agrega el secretario gremial de la CGT, quien afirma que en la Central la postura sobre el asesinato del líder "es totalmente homogénea". "Cuando mataron a José no sólo quisieron hacerle un gran daño a Perón, también quisieron borrar la estructura sindical peronista y vertical. Es más profundo que una venganza", asegura Viviani. En la CGT paralela, el gastronómico Luis Barrionuevo, dispara: "Los montoneros, a quienes repudiamos toda la vida, lo hicieron en contra de Perón. Fue una venganza, por la Masacre de Ezeiza. No tenga duda de que encuadra en el delito de lesa humanidad. Si hay Justicia, que haya para todos. Las muertes son muertes, hablamos de abuso o mayor grado de responsabilidad para aquellos que ostentan uniforme, pero no se puede asesinar por asesinar. No hay voluntad de investigarlo. El Gobierno debería incentivar a que se investigue a todos por igual". Juan Belén, secretario adjunto de la CGT, y líder de la Unión Obrera Metalúrgica de Avellaneda, tomó distancia del pronunciamiento de sus colegas y puso paños fríos al debate. "Cuando Perón lo vio muerto, dijo: 'Me cortaron las patas'. A nosotros también nos cortaron las patas. Fue un golpe a todo el pueblo y en particular a la clase trabajadora. Fue un asesinato a mansalva. Ya está, no nos olvidamos pero no revolvemos tierra. La Justicia no tuvo o no quiso tener la capacidad de resolverlo, y se cerró el expediente", aseguró a PERFIL. Roberto Digón, entonces dirigente de los trabajadores del tabaco, condena el hecho pero estima: "No soy quien para determinar si es o no de lesa humanidad. Todo lo que se aclare por intermedio de la Justicia sería justo. Yo no tengo dudas del objetivo de ese crimen. Yo integro la izquierda peronista y estoy convencido de que los descerebrados de ( líder montonero Mario) Firmenich y compañía mataron a Rucci con el fin de deteriorar la salud del General".
La pieza clave de Perón Según el libro de Ceferino Reato, Operación Traviata, ¿quién mató a Rucci?, que saldrá el lunes a la calle, el motivo del ataque al líder metalúrgico habría sido "apretar" a Perón. El General había decidido desalojar a su ex "juventud maravillosa" de los resortes de poder conseguidos tanto en el movimiento como en el gobierno, y Montoneros habría decido "tirarle un cadáver, el de Rucci, a la mesa de negociaciones". "¿Por qué, General?", le preguntó Coca, la esposa del sindicalista, desconsolada. "Por leal", contestó Isabel, esposa de Perón y vicepresidenta electa. El asesinato coincidió con un voluminoso documento titulado "La Biblia" por la cúpula encabezada por Mario Firmenich, en el que ese grupo guerrillero explicaba su salto al marxismo leninismo. Rucci era el hombre de Perón en la CGT y en el sindicalismo, que tenía mucho más poder que ahora. Por ejemplo, había firmado el Pacto Social con los empresarios, que era la piedra angular del proyecto de gobierno de Perón, y todos los nombramientos en el extendido aparato estatal debían pasar por él y por el poderoso ministro de Economía, José Ber Gelbard, el representante de la "burguesía nacional". Rucci se había convertido en una pieza muy importante del diseño político de Perón, al punto que había sido uno de los arietes de la caída de Héctor Cámpora, consumada el 13 de julio de 1973.


http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0290/articulo.php?art=9416&ed=0290

Enviado por Arturo Larrabure

La relación entre Perón y Cámpora

CARTA DEL DR. PEDRO COSSIO AL MOVIMIENTO POLÍTICO 'LA CAMPORA'
Nota enviada por Jorge K. de Ensenada - Buenos Aires - Argentina


El Doctor Pedro Cossio es hijo del famoso Dr. Pedro Cossio, médico personal y una de las personas de mayor confianza de Juan Domingo Perón.
Cossio (h) se sumó al equipo médico conducido por su padre que atendía a Perón y tuvo el privilegio de compartir el último año de vida del General siendo testigo directo de charlas y acontecimientos y muchas veces hombre de consulta del General Perón que era conciente de las pretensiones de Cámpora y que estaba abrumado por la izquierda violenta de aquellos años.

Hace unos días Pedro Cossio escribió una carta en la que intenta dar testimonio de una época de la que hoy se habla mucho pero que no siempre se cuenta la verdad ya que considera que es fundamental para el país conocer realmente el pensamiento de Juan Domingo Perón en sus últimos años.
---------------------------------------------------------------------------------------------Señores miembros del movimiento La Cámpora,
Presente

Por la presente me dirijo a Uds. en conocimiento de su reciente formación para, con el mayor de los respetos, repasar algunos aspectos de nuestro pasado, muchos de ellos ligados al General Perón.
Ante todo deseo dejar bien en claro, que acepto cualquier tipo de convicción e inclinación política, porque de las diferencias surgen las verdades y las soluciones, pero lo que siempre trato de hacer, es no confundir conceptos, y atenerme a la verdad.
Por otra parte, en el caso particular de Uds., si desean apoyar la gestión tal o cual, me parece legítimo y respetable, siempre que no utilicen conceptos equivocados en sus descripciones.
Pero, al ser un argentino de 70 años, médico, hijo de Pedro Cossio quien fuera médico de cabecera del general Perón entre 1973 y 1974, y además tuve la responsabilidad de colaborar con él en su asistencia, es que deseo aclararles ciertos conceptos, que veo que no los tienen claros.
Entre el 28 de junio y el 12 de julio de 1973 estuve en su cuarto de Gaspar Campos 12 horas por día junto al General, lo que me permitió presenciar el final del gobierno de Cámpora y los desaires que Perón le hizo.

Y luego junto a mi padre lo visité numerosísimas veces, como así también lo hizo el Dr. Carlos Seara quien estuvo en su guardia médica hasta el 1° de julio de 1974, y fue uno de quienes le realizó las maniobras de resucitación, es por todo ello que deseo expresarles con el mayor de los respetos los siguientes conceptos:
1.- Todo lo que diré está escrito en el libro de nuestra autoría 'Perón,testimonios médicos y vivencias' donde se transcriben documentos únicos y muchos inéditos sobre la salud del General Perón.
2.- Nuestro ánimo no fue el de develar hechos frugales, sino el de dejar para las futuras generaciones la verdad cruda de esa circunstancia.
3.- El General Perón estaba muy disgustado con la gestión presidencial del Doctor Héctor Cámpora, por haberse rodeado de gente que consideraba no debía estar ahí, como el Dr. Righi o Puig. También de la forma en que se había llevado a cabo la amnistía del 25 de mayo de 1973. Nos dijo a Seara y a mí claramente que no deseaba ser Presidente, que si no era posible que hubiera alguien mas joven. También al Dr. Seara le dijo claramente que él habíaconfiado en Cámpora porque Evita le había dicho siempre que era la persona en quien más podía confiar. Pero luego dijo 'ocurrió lo impensado: Cámpora se dejó copar por la izquierda, y no solo por la izquierda, sino por el hijo, que además de ser de izquierda, tiene algunas debilidades. Y aquí me ve, aquí me tiene, ahora de presidente, teniendo que enfrentar esto'. Directamente atribuía al hijo de Cámpora el haber contribuido a rodear al padre de gente que él no deseaba y que le hacia mucho mal al movimiento. También le atribuía costumbres no muy varoniles, y lo decía con todas las palabras.
4.- El General Perón estaba convencido, y murió convencido, que en Ezeiza grupos terroristas de izquierda iban a matarlo, para a partir de su muerte iniciar una revolución socialista. Es por ello que el avión que lo traía deEspaña aterriza en El Palomar, y también que rechaza la invitación de Cámpora de vivir en Olivos, decidiendo personalmente irse a Gaspar Campos donde se sentía mas seguro, custodiado por su gente de confianza.
5.- Tenía orgullo de ser militar, y de la importancia de la institución militar.
6.- A esa altura de su vida estaba convencido que los pueblos, a pesar de sus diferencias, progresan con concordia, y no con gobiernos confrontativos. Por eso el disgusto con Cámpora.
7.- Es muy claro el efecto negativo que sobre su salud tuvieron los disgustos, ya que lo del 20 de junio de Ezeiza deriva en un infarto de miocardio, y claramente luego de la expulsión de los montoneros de la Plaza del 1° de mayo, comienza con una angina de pecho cada vez mas grave que termina con su vida el 1° de julio de 1974.
8.- Es importantísimo tener en cuenta que el 'último acto político de su vida'fue aceptar la renuncia como embajador de Cámpora y por sus propias instrucciones, para dejar este hecho para la historia argentina y de su movimiento, da las órdenes necesarias para que en ella 'no se le agradezcan los importantes y patrióticos servicios prestados', lo cual es un gran desaire. De éste hecho fue testigo presencial mi padre, que fue quien le acercó el decreto para su firma. Recién entonces hace la transmisión del mando en la vicepresidenta y muere 48hs después.

He resuelto hacerles llegar estos conceptos, no para confrontar con ustedes, pero al ser jóvenes creo que es necesario que estén bien informados respecto de lo que sentía el General Perón por Cámpora.
Respeto lo que ustedes sientan por él, pero también tienen que tener en cuenta la verdad histórica de cual era el sentimiento del General Perón.
Por ello, para no mezclar conceptos, si se es camporista no se es peronista. No pongo en duda la buena fe de cada uno de ustedes, pero consideré necesario advertirles cual era la verdadera posición del General Perón, para que loshechos no resulten deformados ni aprovechados por quien no debe.
Esperando le lean este texto a sus compañeros, y luego una respuesta, los saluda atentamente.

Pedro R Cossio

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