Servicio de búsqueda personalizada

Búsqueda personalizada

¿Te ayudamos a buscar información?

Google
 
Mostrando entradas con la etiqueta Israel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Israel. Mostrar todas las entradas

La intransigencia de la Ortodoxia - Nota de opinión de Samuel Auerbach



La intransigencia de la Ortodoxia.
Samuel Auerbach, Natanya.

La religión resulta ser un peligro para la civilización, cuando le llega a molestar ciertas ideas o hechos que no concuerdan con los pilares que la sustentan. Eso da pie a que sus jefes ideológicos influyan sobre sus fieles, en especial sobre sus jóvenes discípulos, inculcándoles animosidad sobre los otros sectores. Una animadversión cuyos alcances no son previsibles.

Son numerosas las pruebas que demuestran lo peligroso que son las religiones intransigentes. Las aportaron con holgura en el pasado, la guerras entre católicos y protestantes que tuvieron lugar en los países europeos en el siglo XVI, como fue la “Guerra de los Treinta Años”.

Casi todas las guerras que la historia recuerda tuvieron lugar por diferencias ideológicas entre las distintas religiones. No pocas manchas que enlodaron el pasado, las produjo la intolerancia de la religión católica. Basta con recordar la inquisición española y las distintas cruzadas que diezmaron a gran parte de la población medieval.

En la actualidad, una prueba del peligro que reportan las religiones intransigentes la aporta el islamismo, cuyos clérigos desde su púlpito, predisponen a sus fieles a asesinar a todos los herejes si excepción en nombre de su Dios.

Algo parecido está haciendo el judaísmo ortodoxo al insultar públicamente a los homosexuales, porque “La Torá”, su texto bíblico, considera abominable a la homosexualidad. Ese criterio condujo el año pasado a uno de sus miembros a apuñalara seis manifestantes y matar a la joven Shira Bank en Jerusalén, mientras participaban en la Marcha del Orgullo Gay.

Desgraciadamente, el gobierno de Israel nada podrá hacer para frenar la intolerancia religiosa de los árabes, pero sí en Israel. Así como la Kneset (Parlamento Israelí) acaba de aprobar en primera lectura, una ley para sancionar con multas a las redes sociales si no retiran publicaciones que estimulan al terrorismo, debería poner a consideración otra ley que castigue de alguna forma a todo aquel que, con sus alocuciones o por escrito, promueva la discriminación y la violencia entre la población. La ley incluiría a los rabinos, quienes con sus prédicas transmiten a la juventud ortodoxa su intransigencia bañada en odio.


El antisemitismo de Abu Mazen - Nota de opinión de Samuel Auerbach


El antisemitismo de Abu Mazen.
por Samuel Auerbach, Natanya.

"Las conversaciones directas es la única forma posible de construir confianza y es una precondición para la paz”, fueron las palabras que Reuven Rivlin, Presidente del Estado de Israel, pronunció después que se enteró que Abu Mazen, el Presidente de la Autoridad Palestina, se negó a entrevistarse con él para ver la manera de reiniciar las conversaciones de paz con Israel, interrumpidas desde el año 2014.

Son plausibles los esfuerzos que Reuven Rivlin está realizando a favor de la paz entre palestinos e israelíes. Pero para reanudar esas conversaciones y crear un ambiente amistoso y de plena confianza, es necesario hacer caso omiso a ciertos elementos negativos que ambas partes presentan.

El Primer Ministro de Israel, Biniamin Netanyahu, en varias ocasiones le sugirió a Abu Mazen que continúe esas conversaciones sin condiciones previas, a pesar de su reconocido trasfondo antisemita, bien puesto de manifiesto en la actualidad, cuando acusó a los rabinos de envenenar las aguas de los palestinos. El haberse arrepentido de haber pronunciado esas palabras, solo enmascara el sentimiento antisemita que reveló al vertirlas. Muchas veces se le pidió a Abu Mazen que vuelva a sentarse en la mesa de deliberaciones pesar de su insistencia en restablecer plenas relaciones con Hamás, grupo terrorista que sueña con limpiar de judíos el Medio Oriente. Con tal que Abu Mazen vuelva a hablar con los israelíes para dar una solución al conflicto con los palestinos, a Israel no le impide que su interlocutor no condene los asesinatos a mansalva que su gente efectúa en Israel, y que reciba a los asesinos como héroes festejando su regreso.

Pero los palestinos siguen negándose a reanudar las conversaciones de paz. No están dispuestos a pasar por alto las pocas probabilidades de éxito que le brinda un parlamento con poderosos bandos que abogan por la anexión de los territorios. Los planes de construcción y las inversiones en la colonias aprobadas por Netanyahu, y el haber premiado con el título de embajador a dos reconocidos opositores a la creación de un estado palestino vecino a Israel, uno en las Naciones Unidas y otro en Brasil (que fue muy mal visto por el gobierno brasileño), no muestran precisamente un franco deseo israelí de negociar los territorios en conflicto y hacer la paz con los palestinos.

Por lo visto, el empecinamiento de Abu Mazen en no ignorar estos escollos, es más fuerte que su deseo de consolidar la paz con Israel y crear un estado para su pueblo con fronteras comunes. No queda otra opción que suponer que Abu Mazen y las autoridades de Hamás opinan lo mismo respecto al país de los judíos: todo el Medio Oriente pertenece al Islam. En nada ha cambiado el pensamiento de los árabes palestinos desde el año 1947, cuando las Naciones Unidas decretaron la partición de Palestina.

(Publicado en el semanario Aurora)


¿Es la “ocupación” la causa de los atentados? - Por Samuel Auerbach


¿Es la “ocupación” la causa de los atentados?
Por Samuel Auerbach, Natanya.

Importantes fuentes en varias partes del mundo incluso en Israel, aseguran que los ataques terroristas perpetrados por los palestinos contra civiles israelíes, son provocados por la “ocupación”. Los que así opinan se refieren a los territorios de la Cisjordania que el ejército israelí limpió de enemigos durante la guerra de los seis días en el año 1967, y que Israel retiene para ser negociados durante conversaciones directas que no impliquen un riesgo para su seguridad. Así lo afirmó y lo sigue afirmando su Primer Ministro Beniamin Netaniahu, cuando expresa estar de acuerdo con el establecimiento de dos estados para dos pueblos en el Medio Oriente.

Completamente inexacto lo que se asegura, porque son innumerables los atentados terroristas que los palestinos perpetraron en el suelo que hoy es Israel, mucho antes del año 1967, cuando nadie se quejaba de la “ocupación”. El pleno apoyo que El Mutfi de Jerusalén le demostró a Adolfo Hitler durante la reunión que ambos mantuvieron en el año 1941, las matanzas de judíos durante el Mandato Británico, los ataques a las comunidades israelíes después que rechazaron la partición de Palestina resuelta por las Naciones Unidas en el año 1947, son pruebas convincentes de que el motivo de los atentados no es la “ocupación”.

El motivo es otro: el odio a los “judíos descendientes de repugnantes animales” y el deseo palestino de no compartir con ellos las tierras del Medio Oriente. Así lo demostró Yasser Arafat en el año 2000 cuando rechazó el plan de paz presentado en Camp David por el Presidente Bill Clinton y el Primer Ministro Ehud Barak. Así lo demostró Abu Mazen en el año 2008 cuando rechazó la oferta de Ehud Olmert consistente en devolver el 93% de los territorios, y dejar solo el 7% para intercambiar por tierras en el desierto del Neguev adyacentes a la franja de Gaza. La cuestión de Jerusalén quedaba pospuesta para un pacto posterior. No valieron para nada losventajosos ofrecimientos que les permitían levantar su estado con comodidad, ni las dolorosas retiradas territoriales que Israel efectuó.

Queda claro entonces que el motivo real de los atentados terroristas, es ese sentimiento antiisraelí inspirado en un innato antisemitismo, muy arraigado entre la mayoría de los palestinos y entre las dictaduras árabes que rodean al Estado de Israel. Cabe tener en cuenta que la actual generación de palestinos, desde su primera infancia fueron fanatizados contra los judíos y contra los israelíes en especial.

Se podrá crear un estado palestino vecino si los interlocutores árabes demuestren que quieren paz con Israel, y ambas partes se presten a aceptar valientes renunciamientos. Pero no cesarán los atentados terroristas en Israel ni las provocaciones desde sus fronteras, mientras sigan existiendo en el Medio Oriente países, grupos y organizaciones que luchan por echar a los israelíes al mar.


Patriotismo fuera de lugar - Por Samuel Auerbach



Patriotismo fuera de lugar

Cuando una ciudad es objeto de un atentado terrorista y el número de víctimas es importante, el mundo afín se solidariza adoptando el nombre de ese lugar. Es así como inmediatamente después del atentado en Bélgica se oyó la frase coreada por muchos “Yo soy Bruselas”. Lo mismo sucedió después del acto terrorista de París. Después que asesinaron al fiscal judío argentino Alberto Nissman, la gente que lo estimaba salió a la calle portando pancartas con la leyenda “Yo soy Nissman”.

Con la intención de que estos atentados no se olviden con facilidad, redacté un artículo al que titulé “Todos los días tenemos que ser París o Bruselas”. La reacción contra ese título no tardó en llegar. Algunos israelíes replicaron con otra frase que decía “Todos los días yo soy Israel”, para manifestar con patriotismo su oposición a ser solidarios con el dolor de países que no se inmutan cuando Israel es sacudido con un sangriento atentado terrorista. El rencor se sobrepone al sentimiento de solidaridad. Yo diría patriotismo exagerado y fuera de lugar. Se asemeja más a una exteriorización de venganza.

¿Una bomba que estalla en EEUU nos debe doler más que una bomba en Bruselas? ¿El dolor será mayor si es que entre las víctimas hay israelíes? Ridículo. En todos los casos caen humanos inocentes. Mayormente las víctimas son niños, mujeres y ancianos que nada tienen que ver con la política. El terrorismo no hace distinción. Desparrama en forma indiscriminada la muerte en represalia, o simplemente para llamar la atención.

Mi punto de vista es otro. A mi me duele ver a inocentes seres humanos sangrando y llorando, sin importarme en qué país se encuentran, sin importarme si son franceses o belgas; si son negros, blancos o amarillos; cristianos, mahometanos o judíos. Inclusive sufro enormemente cuando veo a un niño tendido en el suelo portando un puñal, aunque ha sido herido o muerto en defensa propia. Aunque yo justifique que lo hayan abatido, me duele verlo caído, porque es una pobre criatura que fanáticos terroristas le enfermaron la mente cuando aún no tenía uso de razón. Me duele ver a inocentes huyendo de la barbarie, familias que mueren por hambre o enfermos sin atención. Me duele ver el dolor ajeno, aún si el que sufre es un indefenso animal.

Insisto, todos los días tenemos que ser París, Bruselas, o Jerusalem, o cualquier otra ciudad, para no olvidar tan pronto el injusto dolor allí producido, y poder así mantener intactos los esfuerzos tendientes a encontrar una solución. Y como ya lo dije varias veces, ¡ojalá nunca tengamos que ser Israel o cualquier otro lugar del mundo, por los mismos motivos por los cuales somos París o Bruselas!

Samuel Auerbach
Natanya, Israel.

Abbas y la paz en Medio Oriente - por Samuel Auerbach


Porqué el nuevo país palestino no traerá la paz.

Parecería que Mahmud Abbas, el líder de los palestinos, no tiene claro que para que Israel acepte un país para su pueblo en la Cisjordania, previamente tiene que haber paz en la región. Habrá paz en la región solamente cuando el extremismo musulmán reconozca que Israel tiene el derecho de existir en el lugar del Medio Oriente que actualmente ocupa, y deje de fanatizar a su hijos inculcándoles odio mortal a los judíos. De esta manera, Israel no se sentirá obstaculizado en ceder territorios para que un país palestino con fronteras comunes pueda surgir, porque ya no existirá peligro alguno para su seguridad. Es por eso que antes de sentarse a hablar con los israelíes para concretar un acuerdo que posibilite sus fines, Mahmud Abbas debería procurar que las organizaciones terroristas y países árabes que los sustentan, dejen de considerar a Israel como país enemigo.

Pero el líder de los palestinos jamás dio indicios de querer ver a sus correligionarios en relaciones amistosas con Israel. Nunca dio señales en ese sentido, porque es muy probable que Mahmud Abbas está en completo acuerdo con ellos. Alimenta dicha probabilidad su poca disposición a reanudar la conversaciones de paz, sus aplausos a los asesinos palestinos liberados de las cárceles israelies, su abstención a condenar los crímenes de los terroristas y su incitación al odio y a la violencia contra Israel a base de mentiras, mentiras que el antisemitismo internacional asimila a pesar de las demostrables verdades que presenta Israel.

Resumiendo, la creación de un país para el pueblo palestino no traerá paz al Oriente Medio mientras el fanatismo musulmán persista en su macabra intención de aniquilar a Israel. Por el contrario, el nuevo y débil país podrá se fagocitado por hordas terroristas para simplificar su tarea de arrojar a los israelíes al mar. Mahmud Abbas lo sabe desde que recibió la dolorosa lección en Gaza, cuando Hamas expulsó violentamente a Fatah en el año 2007. Mahmud Abbas también sabe, que Israel no dará ni un paso a favor de un futuro país para los palestinos mientras dure el peligro a su existencia. Sin embargo, nunca ha hecho nada para que Israel se sienta seguro y pueda negociar los territorios que administra.

Mahmud Abbas no es el hombre indicado a colaborar por la paz en el Medio Oriente. No es un genuino combatiente por la paz. Es un político palestino que lucha por conseguir un país para su pueblo con medidas unilaterales sin la intervención de Israel, cuyo futuro no le molestaría si fuera nefasto.

Samuel Auerbach.
Natanya, Israel.

El acuerdo falla por su base - por Samuel Auerbach


El acuerdo falla por su base.

El artículo 2.4 de La Carta de las Naciones Unidas afirma que:

Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.

Irán, miembro de las Naciones Unidas desde 24 de octubre de 1945, hasta el día de la fecha no ha dejado de declarar que desea borrar del mapa a Israel, miembro de la misma institución desde el 11 de mayo de 1949. Con ese propósito, alimenta a organizaciones terrorista a las que usa como sicarios para sus siniestros propósitos.

Antes de que la grandes potencias se pongan a hablar con Irán para exigirle limitaciones en su programa nuclear que conlleven a un alivio en la sanciones que por ese motivo es objeto, se le habría tenido que exigir que cumpla con el importante artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas. Se le tendría que exigir que abandone su propósito de aniquilar a otro miembro, y deje de patrocinar al terrorismo internacional.

Es justamente eso lo único que Israel debería pretender para traer tranquilidad a sus ciudadanos, pues es imposible obtener una seguridad absoluta que en algún futuro Irán no use la energía atómica con fines militares, aún con la opción militar que tantas veces Israel sopesó

Por otro lado, aunque Irán cumpla al pie de la letra con lo prometido, aunque las limitaciones impuestas a su programa nuclear le imposibiliten la creación de un arma atómica, el levantamiento gradual de las sanciones fortificará económicamente a Teherán, facilitándole mayor cantidad de medios que podrá utilizar para la destrucción de Israel. Suficiente motivo que le otorga al país de los judíos el derecho de no reconocer las resoluciones del Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania) con Irán, y considerar inválidas sus reuniones con un miembro de la Organización de las Naciones Unidas en franca contravención.

Samuel Auerbach,
Natanya, Israel.

Horacio Calderón: Egipto, Israel, Palestina, Carlos Menem

Buenos Aires, 17 de septiembre de 2011.

Crisis entre Egipto e Israel, Palestina y su condición de Estado,
y el escándalo de la absolución del ex Presidente Carlos S. Menem


Horacio Calderón, fue entrevistado el 14 de septiembre pasado por el periodista Guillermo Parada, de Radio Universidad Nacional de Colombia, acerca de diferentes temas de actualidad, que incluyen los puntos arriba mencionados.

Link al audio: http://www.horaciocalderon.com/Audio/HC_UNALCO_VARIOS_MENEM.MP3

Archivo del blog

¿Cómo puedes vender y cobrar por Internet?

Dineromail, para enviar y recibir dinero via e-mail

Te esperamos!!!!

María Eva Duarte de Perón

María Eva Duarte de Perón

¿te sumas?

El Gral. Perón rodeado de artistas

El Gral. Perón rodeado de artistas
¿Te animás a reconocerlos?

Bush el 11 de septiembre

Bush el 11 de septiembre
The States are under attack

Teatro Argentino

Teatro Argentino
¿Conoce La Plata? Clic en la foto.

Juan Domingo Perón

Juan Domingo Perón