
Desde el colegio, la futura primera dama mostraba interés por el teatro.
Cuentan que cuando estaba cursando sexto grado participó en una obra de teatro llamada "Arrriba estudiantes".
Mientras seguía sus estudios, crecían sus aspiraciones a ser una estrella.
La idea se cristalizó cuando conoció a Agustín Magaldi, conocido como el Carlos Gardel del interior de Argentina, el cantante le dio la idea de que se fuera a Buenos Aires.
Eva llegó a la capital en enero del año 1935.
